miércoles, 11 de octubre de 2017

Cosmopeajes

El Estado ha tenido que hacerse cargo de nueve autopistas de peaje quebradas, seis de ellas radiales de Madrid. Seopan, patronal que agrupa a constructoras y concesionarias, calcula el coste en casi 5.000 millones de euros. La exministra de Fomento, Ana Pastor, aseguró que el rescate de las autopistas no costaría ni un euro a la Hacienda pública y el actual ministro, Íñigo de la Serna, afirma que no solo se recuperará el dinero sino que incluso se conseguirán beneficios. El Gobierno anotó una reserva de 3.500 millones en su programa de estabilidad, aprobado en abril, “para atender la responsabilidad patrimonial”. Esa cantidad coincide con la deuda de las concesionarias de la que se hicieron cargo los bancos.

-¡Negociazo, tú!
-¿¡Para quiénes!?

La autopista París-Marsella quedó inmortalizada gracias a Julio Cortázar y Carol Dunlop en Los autonautas de la cosmopista. Planificaron una expedición “un tanto alocada y bastante surrealista” que consistía en recorrerla en su furgoneta con la intención de escribir “en forma literaria, poética y humorística las etapas, acontecimientos y experiencias diversas que sin duda nos ofrecerá tan extraña expedición”. Uno de sus capítulos se titula “De las metamorfosis oníricas en la autopista”. El proyecto de las radiales (herencia de Aznar y el ministro Álvarez-Cascos), sus resultados, la nacionalización de las pérdidas y el anuncio de beneficios para la Hacienda pública tras su reprivatización se comprenden bajo ese concepto de “metamorfosis onírica”. Su planificación, “un tanto alocada”, calculó, por ejemplo, un tráfico diario de 100.000 vehículos en la R-2, que no ha registrado más de 15.000 en sus mejores momentos. Han implantado el peaje cósmico. Las utilizas, pagas. No las utilizas, también pagas. Te pierdes los beneficios, te ganas las pérdidas. Una aplicación del ideario capitalista que el refranero castellano resume así: Lo mío mío y lo tuyo entrambos.

martes, 25 de julio de 2017

Venezuela

El portavoz del grupo parlamentario Unidos Podemos, Pablo Iglesias, preguntó en una de las sesiones de control si el Gobierno había cuantificado el coste de la corrupción para todos los españoles. Como en la respuesta el presidente del Gobierno y del PP no diera cifra alguna, Iglesias enumeró en la réplica los casos que involucran al PP y las cantidades que aparecen en las respectivas instrucciones. El diario Público informaba de que globalmente “la corrupción cuesta a los españoles 87.000 millones de euros al año, según un informe conjunto de varias universidades y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) fechado en 2016”. Rajoy cerró el debate sin dar una cifra, es decir, sin responder la pregunta. Acabó, sí, hablando de Venezuela.

-¡Viva Venezuela!
-¡Viva!

Uno de los divertimentos juveniles de Lorca y sus amigos de la Residencia de Estudiantes fueron los anaglifos. Se componían de cuatro sustantivos; el primero se repetía, el tercero había de ser “la gallina” y el cuarto no debía tener relación con el primero. En esto último, según Alberti, radicaba “la dificultad y la gracia”. Un ejemplo: “El búho, / el búho, / la gallina, / y el Pancreator”. El juego acabó en epidemia y la reiteración pudrió los ingenios y aburrió. Con las preguntas incómodas, Mariano Rajoy sigue el esquema del anaglifo: repite el mensaje de publicista que toque esa semana, sin relación necesariamente con lo preguntado, y concluye como le parece. Quizá tuvo gracia alguna vez su muchachil habilidad para disociar pregunta y respuesta (se adquiere desde edad muy temprana y alcanza la filigrana en la adolescencia). Entre adultos se considera una falta de respeto a quien pregunta. Las repuestas disociadas del presidente del Gobierno en el Parlamento desconsideran la institución, y por repetidas la corrompen. ¿Y Venezuela? ¡La gallina! 

sábado, 1 de julio de 2017

Placenta

Durante la moción de censura contra el presidente del Gobierno, la portavoz del grupo parlamentario Unidos Podemos, Irene Montero, recitó más de sesenta nombres de dirigentes del PP relacionados con casos judiciales, condenados o en fase de instrucción. Con la causa abierta por la destrucción de los discos duros de ordenadores con los que trabajaba su extesorero Luis Bárcenas, el PP ha sido el primer partido político imputado o investigado durante este periodo democrático. El juez De la Mata abrió juicio al PP como responsable civil subsidiario por una caja b. En el auto señalaba delitos de organización criminal, asociación ilícita, falsedad y blanqueo, entre otros. El partido ha tenido que depositar una fianza de 1,2 millones de euros. En mayo de 2014, el juez Ruz acreditó la financiación irregular del PP. Entre 2003 y 2004 Mariano Rajoy fue secretario general del PP, y desde 2004 su presidente.

-¡Qué peste!
-¡Peste que apesta!

En Anatomía de un instante Javier Cercas define “la placenta del golpe” como todo aquello que alimentó el golpe de Estado del 23-F: conspiraciones políticas contra Suárez, mensajes sobre “situaciones de emergencia”, propuestas de un Gobierno de concentración presidido por un militar, o la terminología manejada (“golpe de timón, golpe de bisturí, cambio de rumbo”) en los argumentos que lo justificaban. Para regenerar la placenta de la corrupción, no han faltado ni la propuesta de un Gobierno de concentración (coalición PP-PSOE), ni conspiraciones contra quien se presentaba como alternativa de un partido político y de un presidente del Gobierno que apestarían en una sociedad limpia; tampoco falta la terminología adecuada para apoyarlos (gobernabilidad, estabilidad, crecimiento económico). La placenta del golpe nutrió a los golpistas. La placenta de la corrupción alimenta la corrupción. Mientras la ley mordaza no lo impida, nos aliviará canturrear con Rosendo: “Veo, veo mamoneo”.

jueves, 25 de mayo de 2017

Convento

La UDEF calcula en 70 millones los beneficios de la familia Pujol en Andorra. Jordi Pujol, expresidente de la Generalitat, confesó en 2014 que disponía desde 1980 de una fortuna sin regularizar en el extranjero. Procedería de una herencia de su padre. “Su conciencia y su cargo le empujaban a rechazar esta herencia", pero la aceptó para respetar la voluntad de destinarla a su esposa y sus siete hijos. “Lamentablemente”, no había encontrado el momento de ponerse al día con la Hacienda pública. Con toda la familia involucrada en procesos judiciales, se ha publicado una nota manuscrita de la matriarca, Marta Ferrusola. Se identifica ante el presidente de su banco andorrano,  como “madre superiora de la congregación”. Le pide al “mosén”, que “traspases dos misals de la meva biblioteca a la biblioteca del capella de la parroquia, ell ja li dirà a on s'ha de colocar”. Su cuenta registra entonces, diciembre de 1995, un movimiento de dos millones de pesetas.

-A millón el misal…
Visca Andorra!

Aquel diciembre las tareas del matrimonio Pujol Ferrusola se repartían entre el convento y el parlamento. Pujol escuchaba en la sesión de investidura estas palabras del diputado Rafael Ribó (ICV): “Le pido solemnemente, señor candidato, un compromiso explícito para acabar con todas las irregularidades y corruptelas que hay en el entorno del Govern de la Generalitat de Catalunya”. Pero la familia no distinguía entre Govern i convent. Ya avisó Santa Teresa de que en algunos monasterios había más peligros que en el mundo. Patriarca de una familia catalanista, rica y católica, molt honorable president de la Generalitat durante 23 años, considerado hombre de Estado, a Pujol solo le faltaba la peana para componer la figurita que habría de encontrarse en los hogares catalanes de bien. Ahora quizá se consuele con ponerle cara al caganer.   

sábado, 18 de febrero de 2017

¡No!

Matteo Renzi, primer ministro italiano, convocó un referéndum que apoyara las reformas legislativas promovidas por su Gobierno. La mayoría votó que no. David Cameron, primer ministro británico, convocó un referéndum para resolver la controversia de permanecer o no en la Unión Europea. Defendió el sí y la mayoría votó que no. En EE UU ganó la presidencia un individuo al que no querían en el partido por el que se presentaba. Sus groserías convencieron a millones de compatriotas. Los Gobiernos de Hungría y Polonia promueven políticas reaccionarias que comprometen las decisiones y los tratados de la UE. También en Francia y Holanda la ultraderecha acumula seguidores.

-Menos mal que nos queda Portugal…
-Ante todo mucha calma y a capear el temporal…

“La multitud se crea en las interacciones sociales comunes”, al margen de cualquier jerarquía (organización política), teorizaron Michael Hardt y Antonio Negri en Multitud. Esta “clase global emergente”, concepto abierto y expansivo, diferente de pueblo (identidad única), de masa (indiferenciación) y de clase obrera (excluyente), ayudaría a reinventar la izquierda, dado el descrédito de los viejos modelos del socialismo de Estado y de la socialdemocracia. El libro surge con los movimientos antiglobalización de finales del siglo XX y comienzos del XXI. Pero en el año 17 del siglo esa “clase global emergente” deja un rastro de dibujitos y eslóganes chulísimos, la clase obrera sobrevive entre boqueadas de la asfixia neoliberal y el pueblo y la masa prefieren reventar lo que se les pone por delante antes que reinventar. La peña, para entendernos, va más en la onda Rinconete. Aseguraba ante Monipodio tener ánimo para sufrir tormento, al que se enfrentaría, aun a sabiendas de que lo que dice la lengua lo paga el gaznate, cuan votante ante un referéndum: “¡como si tuviese más letras un no que un sí!”.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Posverdad

El diccionario Oxford ha elegido post-truth como palabra inglesa del año. Se ha traducido como post-verdad en la mayoría de los medios escritos: “La sustancia fundamental de la ‘Post-Verdad’, corrompida y corruptora, es justamente que la verdad ya no importa” o “La comunicación ha entrado en una era que los expertos definen como la de la ‘post verdad política’”. Según la Fundación del Español Urgente, con ese neologismo se denomina a lo “relativo a las circunstancias en las que los hechos objetivos influyen menos a la hora de modelar la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal”. La Ortografía académica recomienda pos- en lugar de post-, unido el prefijo a la palabra que acompaña: posverdad.

-Pos a mí, la verdad es que me suena a mentira, sin prefijos ni sufijos…
-Posí…

Bauman teorizó que vivimos tiempos líquidos. Cuanto representaba la solidez de las ideas se ha licuado a nuestro alrededor. Con el posmodernismo todo había valido en el arte o en la política. Pudo mezclarse lo clásico con lo vulgar y lo kitsch para presentarnos una obra musical o pictórica posmoderna, el socialismo con el neoliberalismo para un programa socialdemócrata. A la política llegó enseguida el posposmodernismo con el proclamado fin de la historia: se acabaron las ideologías (ya ha triunfado una). Perdimos las referencias para distinguir entre una obra de arte y una mamarrachada o un plagio, el socioliberalismo era el salvavidas del socialismo en el naufragio de las ideologías y no su puntillazo, y posverdad renombra la mentira. El diario argentino Clarín lo ejemplifica con la portada de septiembre de The Economist sobre la campaña de Trump: “Post-truth politics: Art of the lie” (Política posverdad: el arte de la mentira). Parafraseando al poeta, La Verdad ya solo es un periódico de Murcia.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Pantallas

Durante un mitin del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, en un teatro de Bilbao, a los periodistas les enviaron a la segunda planta, donde se habían instalado dos televisiones para que siguieran el acto. Ocurrió lo mismo durante la visita anterior a la capital vizcaína. Ninguno de los líderes políticos que participan en la campaña de las elecciones al Parlamento vasco ha recurrido al televisor para presentarse ante la prensa. En 2013 tras el escándalo de los conocidos como “papeles de Bárcenas”, convocó una rueda de prensa en la sede del PP, del que es presidente, para negar que hubiera recibido dinero negro. La prensa lo vio por la tele. En 2014 el motivo de la convocatoria fue la reforma fiscal, también en la sede del partido, también lo vieron por plasma.

-Los periodistas se quedarían plasmaos
-Bueno, no creas…

El señor Kraus sabía “que en los tiempos que corrían (¿hacia atrás?, ¿hacia el costado?) la única forma objetiva de comentar la política era la sátira”. Leemos sus crónicas en El barrio. Allí convive, entre otros, con Valéry, Brecht y Calvino gracias a Gonçalo M. Tavares. Las crónicas se transforman en diálogos ejemplares de la antipolítica universal, transcripciones del despacho más peligroso, aquel en el que se mezclan ridículo y poder. “Todo lo que no cabe dentro de la televisión –decía el Jefe- no pertenece al país. Está fuera de nuestro territorio”. La realidad limitada en pulgadas. En este mundo de pantallas la complejidad social se simplifica a lo que cabe en ellas. Cuanto las desborda se funde en negro cotidianamente. Si un día desde las calles y desde las urnas se alzaran las voces y los votos, parafraseando a El Roto, el Jefe y sus Auxiliares exclamarían: “Resulta que las pantallas no eran la realidad. ¡Qué decepción!”