jueves, 7 de mayo de 2026

Murcia, tres culturas pero solo una verdadera

Se celebra entre el 9 y el 31 de mayo la XXVI edición del festival Murcia Tres Culturas, “la gran fiesta de la tolerancia”. Música, danza, conferencias, exposiciones y visitas guiadas componen la programación. Edición tras edición se destaca “la huella compartida de las culturas cristiana, judía y musulmana en Murcia”. En la página web oficial, que muestra destacados los tres símbolos de las tres religiones, la media luna, la cruz y la estrella de David, se pueden leer estas palabras del alcalde de Murcia, José Ballesta (PP): “Con este festival recordamos ese origen y ambiente medieval de la ciudad y la fusión de razas, ideologías y religiones que se produjo en el siglo XIII y que hoy se resumen en la idiosincrasia única del ser murciano. Una época de esplendor y ejemplo de convivencia entre culturas que han nacido, trabajado y muerto en esta tierra que hoy pisamos”.

En la presentación del programa de este año el concejal de Cultura e Identidad, Diego Avilés, declaró que “Murcia vuelve a alzar ese mensaje de convivencia, de paz y de unión, y se sirve de la cultura como ese instrumento útil para poder hacerlo”.

En junio de 2025 PP y VOX firmaron un acuerdo para aprobar los presupuestos de la Comunidad. El punto 2.4 dice: “el Gobierno de la Región de Murcia en el ámbito de sus competencias, no desarrollará ningún programa en los centros educativos de fomento de la lengua árabe y cultura marroquí, tal y como sucede en otras comunidades autónomas”. El Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí se inició en 2012, era voluntario, se realizaba fuera del horario escolar, lo financiaba el Ministerio de Educación y lo impartían funcionarios marroquíes. El último año se impartía en 10 centros educativos de la comunidad autónoma y lo cursaban 348 estudiantes. Además de racista y xenófobo, ese punto del acuerdo es absurdo, porque alude a una partida de los presupuestos que no constaba ni podría constar en los presupuestos puesto que no costaba un céntimo a la Comunidad de la Región de Murcia.

Abrimos un paréntesis. En el año 1987 el Gobierno español creó las Agrupaciones de Lengua y Cultura españolas (ALCE), “dirigidas a alumnado de nacionalidad española (o descendientes de españoles) en edad escolar” residentes en el extranjero. Existen más de 300 aulas en 13 países. Además de las ALCE y sin olvidarnos del Instituto Cervantes, encontramos por el mundo centros españoles que imparten enseñanza infantil, primaria y secundaria del sistema reglado español. Por ejemplo, en Marruecos en las ciudades de Rabat, Tánger, Tetuán, Nador, Alhucemas, Larache, Casablanca y El Aaiún. Cerramos el paréntesis.

En julio de 2025 Torre Pacheco (Región de Murcia) sufrió incidentes gravísimos, una “caza al moro” lanzada desde grupos ultraderechistas. La disculpa fue la agresión a un vecino. En la manifestación de protesta contra esa agresión fue atacado un joven, nacido, criado y escolarizado en Torre Pacheco, “culpable” de sus rasgos árabes. El alcalde de Torre Pacheco alentaba los disturbios, detrás de su hipócrita llamada a la calma, declarando en los medios su preocupación por el aumento de la delincuencia. Cuando se le pidieron datos, dijo que no los tenía. Había que entender que los delincuentes eran todos moros, por supuesto; porque los cristianos, damos por hecho que todos buenos (no ha habido ninguna “caza al cristiano”). José Ángel Antelo, jefe entonces de Vox, ahora expulsado, y que fuera vicepresidente del Gobierno autonómico con López Miras (PP), contribuyó a la algarada con su discurso machacón que vincula inmigración y delincuencia, esa inmigración “de los machetazos”, que “agrede a nuestros ancianos y que viola a nuestras hijas en nuestras calles”.

Por desgracia, este caso de racismo y xenofobia en Torre Pacheco no fue ni el primero ni el último en la región. El 6 de agosto de 2025, La Opinión de Murcia titulaba: “PP y Vox prohíben en Jumilla la celebración de dos grandes festividades musulmanas en instalaciones deportivas municipales”, en referencia al final del Ramadán y a la Fiesta del Cordero.  

Precisamente en 2025 la ciudad de Murcia celebraba el 1.200 aniversario de su fundación por Abderraman II.  Otro inmigrante ilegal y, por lo tanto, otro delincuente. En la declaración institucional por este aniversario, el alcalde de Murcia (PP) manifestaba que “Murcia es una ciudad de fronteras y civilizaciones, ejemplo de convivencia de culturas, de riqueza y diversidad”.

Dejemos a un lado la idealización falsaria del pasado, sobre todo de quienes con una mano ondean el estandarte de la convivencia de las tres culturas mientras con la otra alardean con la espada de la Reconquista. Los maravillosos discursos del señor alcalde de Murcia se quedan en la nube de la maravilla y los de su concejal de Cultura e Identidad (ojo a eso de Identidad), también. Porque no encontrarán ni una palabra ni del uno ni del otro en contra de las declaraciones incendiarias de su colega de Torre Pacheco en ese verano de 2025, ni por la prohibición de Jumilla, ni tampoco han levantado la voz para protestar por la supresión de las aulas de árabe, impuesta por el discurso ultra de Vox y aceptada por el Gobierno del presidente López Miras (PP). Mientras el alcalde y el concejal murcianos no se pierden fiesta cristiana, procesión o misa, no les verán ni por casualidad en las fiestas musulmanas; tampoco en las judías, una comunidad minoritaria en la región. Vivan las tres culturas, sí, vivan, pero solo hay una verdadera.

El gran incendio del racismo y la xenofobia no estalla de pronto. Lo provocan discursos intencionados, pequeños incendios que, si no se apagan al instante, se extienden con mucha facilidad. Los dirigentes del PP de la Región de Murcia, por acción o por omisión, siempre se encuentran en el origen de las quemas incontroladas. Y, claro, hablar al mismo tiempo de convivencia de civilizaciones y culturas, de riqueza y diversidad, suena a hipocresía y cinismo, disculpen la redundancia.

La ciudad de Murcia disfrutará de los conciertos y otras actividades de esta nueva edición del festival Murcia Tres Culturas y, si tienen la suerte de andar por aquí, ustedes también.

 

viernes, 1 de agosto de 2025

López Miras y los sapos ultras

 

El miércoles 30 de julio entró en vigor en la Región de Murcia la ley 2/2025 de participación institucional, que modifica la de 2017. Se suprimen las subvenciones a los sindicatos y organizaciones empresariales. Es otro sapo ultra que se ha tragado el Gobierno de Fernando López Miras (PP) para sacar los presupuestos de 2025 con la abstención (ojo, abstención, ni siquiera el voto afirmativo) de Vox.

La exposición de motivos es una vergüenza legislativa por incoherente, contradictoria y tramposa, muy apropiada, sí, para una ley cínica escrita por caraduras.

En la primera parte resume lo que la Constitución reconoce a las organizaciones sindicales y empresariales, “uno de los pilares básicos de nuestro Estado social y democrático de derecho”, y cita el artículo que “consagra su papel como organizaciones básicas para la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales”. No citarás la Constitución en vano, salvo que seas un cínico.

Los apartados II y III se convierten en dos charcos en los que saltan los sapos ultras. Se vuelca toda la ideología de la extrema derecha. Se trasladan al boletín oficial de la Región de Murcia los eslóganes que Vox repite constantemente, que muestran su antisindicalismo y su falta de reconocimiento de las organizaciones que tienen una representación reconocida en elecciones sindicales con todos los avales legales y administrativos (la representación empresarial a través de la CEOE va de otra manera, pero eso es otro tema). Es decir, contradice la Constitución porque rechaza lo más básico, la representación democrática de las trabajadoras y trabajadores. En palabras de Vox, que ahora son palabras del Gobierno regional y del boletín oficial: “el monopolio sindical subvencionado que las distintas Administraciones han promovido hasta ahora”. El único ejemplo de monopolio sindical lo encontraremos en el Sindicato Vertical franquista. Tanto mencionar la Constitución para acabar descalificándola como franquista, esa cosa que tanto aprecio les merece a los ultras.

A las compensaciones por asistir -y contribuir- a los órganos de representación institucional se les llama “prerrogativas”, es decir, privilegios. No se discuten las de sus señorías parlamentarias ni las de las consejeras o consejeros. Nos encontraremos, pues, con que en cualquiera de esos órganos institucionales haya una parte con “prerrogativas” y otra parte que acuda “a título gratuito”.

Con esta medida “se pretende contribuir a un gran ahorro presupuestario”, que se destinará “a otras áreas prioritarias como sanidad, educación o infraestructuras”. Teresa Fuentes, secretaria general de CC OO Región de Murcia, lo cuantifica en un 0,014% del presupuesto. Lo que repartido entre tres nos da un aumento en esas partidas de 0,0046%. Un suspiro de alivio habrá recorrido los pasillos de hospitales y centros de salud, de colegios, institutos y universidades. Y en lo que resta de 2025 el presidente López Miras colocará muchas primeras piedras de otras tantas infraestructuras muy necesarias para la región. Las segundas piedras ya si eso lo vamos viendo.

El sapo caradura de la charca croa que con esta ley “se ahonda en una mayor transparencia y control del dinero público, ya que obligaría a las organizaciones a financiarse con recursos propios o mediante mecanismos más transparentes, reduciendo el riesgo de uso indebido de fondos públicos”. Lo de financiarse con recursos propios está muy bien, ¿pero nada más que sindicatos y patronal? ¿No vale para todas las asociaciones a las que se subvenciona con dinero público? ¿No vale para los partidos políticos? Y hablando de transparencia, Vox acaba de ser multado por tercera vez por el Tribunal de Cuentas por financiación irregular. En total, Vox suma ya más de un millón de euros en multas.

El sistema de representación sindical en España se reconoce por las elecciones sindicales. Habrá que repetirlo y repetirlo después de casi 50 años. Los delegados y delegadas sindicales elegidos, empresa a empresa, representan a todos, no solo a quienes estén afiliados. Por eso, los acuerdos que llegan con las patronales y las administraciones públicas benefician al conjunto. En España no existen los acuerdos de eficacia limitada, es decir, aquellos que solo afectan a la afiliación del sindicato o sindicatos que los hayan firmado.

A pesar de ello, en las charcas ultras de la exposición de motivos de esta ley se croa que “Para ejercer una verdadera representación de los trabajadores es necesario que los interlocutores sociales se financien a través de las cuotas de sus propios afiliados”.

Un dato más. Según el portal de transparencia que se puede consultar en la página web del sindicato, CC OO tiene 1.088.772 personas afiliadas (cualquier comparación con partidos políticos o asociaciones diversas subvencionados sería odiosa). Se financia con un 83,82 de ingresos propios (cuotas de la afiliación). Recibe un 5,19% de subvenciones públicas y un 10,99% de programas finalistas.  

Tanta palabrería incoherente, contradictoria y tramposa para acabar resolviendo la ley, por decirlo en el lenguaje abobado propio de los eslóganes que la inspiran, que se les quitan las subvenciones a sindicatos y patronal. El TSJ de Castilla y León ya falló contra una medida similar. Quizá López Miras tenga que tragarse otro sapo, aunque esta vez no fuera ultra.

jueves, 20 de agosto de 2020

Etimología aplicada: la monarquía

La etimología puede ser muy divertida. Al revolver un poco en el origen y el significado de las palabras te llevas algunas sorpresas. Por ejemplo:


1.    La monarquía (gobierno de uno) solo es tolerable hoy si lleva un adjetivo: parlamentaria, democrática o constitucional. Lo cual crea un oxímoron, una contradicción en los términos.

2.    La Jefatura del Estado de una monarquía con cualquiera de esos adjetivos se define mediante una contradicción semántica. Así sucede en la Constitución española: “La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria”.

3.    El derecho a la sucesión de un cargo institucional por herencia de primogenitura contradice la exigencia constitucional de mérito y capacidad para la función pública o la de elección por sufragio universal para los órganos de representación.

4.    La prevalencia en ese derecho del hombre sobre la mujer se contradice también con la Constitución y las leyes que desarrollan la igualdad entre hombres y mujeres. 

5.  La admisión de contradicciones semánticas y constitucionales en la definición de una institución que se conforma per se como tal y ocupa per se la Jefatura del Estado solo se puede entender por una suspensión de la realidad, característica de la ficción o su representación -el teatro, por ejemplo-, o la magia, o el ilusionismo.

6.    Prestigio y prestidigitación tienen la misma raíz latina con los significados de engaño, embuste, trapacería, falacia, artificio, embaucador, afectado, charlatanismo o juego de manos.

7.    Prestidigitador e ilusionista pueden funcionar como sinónimos.

8.    Ilusionismo, ilusión e iluso pertenecen a la misma familia de palabras.

9.    Del ilusionista o del prestidigitador se admite el engaño, en el cual basan su prestigio. Lo pierden cuando se les ve la trampa o el cartón. En ese momento, la ilusión y el juego desaparecen. 

10. La monarquía parlamentaria es un juego de manos institucional basado en un fenómeno que contradice la realidad que la sostiene, la Constitución; la cual reconoce la soberanía al pueblo, pero, a su vez y en el mismo artículo 1, le pide que admita ilusionado una excepción, que los exégetas justifican con la tradición y el prestigio. Pero la tradición está llena de trampas, pues no exige rigor, y el prestigio, al depender de la pública estima, se levanta sobre cartón.


miércoles, 17 de junio de 2020

Molinillos


A propósito del anuncio de HBO de retirar de su catálogo ´Lo que el viento se llevó´ por racista, he recordado la polémica sobre una exposición en París dedicada al cineasta Jacques Tati. Fue en 2009. Ejemplos sobre los desmanes de los ultras de lo políticamente correcto hay ya demasiados, pero me apetece ahora releer esto que escribí sobre el caso de Tati.


La Sociedad de Realizadores Franceses y el Sindicato Francés de la Crítica de Cine han pedido que se rehagan los carteles de la exposición dedicada a Jacques Tati en los que se sustituyó la pipa del cineasta por un molinillo de viento. Se han dirigido a la Metrobus, la entidad que gestiona la publicidad en el metro y autobuses de París y sus alrededores, que ha decidido modificar la imagen del actor porque vulnera la normativa sobre publicidad en el transporte público, que no permite anunciar tabaco.

Pongamos atención con estas cosas porque, cuando las pipas de tu vecino veas desaparecer, avisado quedas. No sé si en el transporte público de París se pueden anunciar coches, cuya compra se subvenciona ahora. Habría que advertir a la empresa de que los coches matan miles de personas anualmente. Las miradas también matan (de amor, de odio, de pasión, de dolor). La vida mata. Por eso, vivir es peligroso para la salud: te acaba matando.

El sueño de la razón engendra monstruos y la coherencia llevada a sus últimas consecuencias también. En el país del racionalismo, la decisión de la Metrobus es un ejemplo. Con esa normativa antivicio cubriría de molinillos la cartelería del cine con el que aprendimos a amar el cine.

Es muy conocido el cuadro de Magritte en el que escribe bajo una pipa dibujada con realismo: Ceci n´est pas une pipe.

-Ô là, là!
-Mais oui, mon ami!

La pipa no es una pipa, pero las letras sí son unas letras. Con este aviso protegió su cuadro de la Brigadilla del Molinillo. Pero temo la capacidad de reproducción de estas brigadillas/ladillas y no quiero imaginar que aparecieran por las pinacotecas de París o por la Biblioteca Nacional en España. ¡Llenarían cuadros y páginas enteras de molinillos!




miércoles, 5 de junio de 2019

Trastorno


El secretario general de Ciudadanos exige a los dirigentes socialistas que quieran pactar con ellos que abjuren del sanchismo y que se comprometan, por escrito, a aplicar el artículo 155 de la Constitución en Cataluña. La Ejecutiva de Ciudadanos acordó “por unanimidad” excluir a Vox de cualquier negociación para formar gobiernos en ayuntamientos y comunidades autónomas. Intentarán llegar a acuerdos de forma preferente con el PP y “excepcionalmente” con el PSOE. Al Gobierno de la Junta de Andalucía, en el que Ciudadanos tiene cinco consejerías, incluida la vicepresidencia, lo apoyan PP, Ciudadanos y Vox. Ciudadanos niega que exista un acuerdo suyo con Vox, porque su alianza es con el PP y es el PP el que ha llegado a un arreglo con Vox.

-¿Cómo decía la canción…?
-Los amigos de mis amigas son mis amigos…

Don Quijote aconseja al caballero pobre que sea “cortés y comedido”, “no soberbio, no arrogante”. Virtudes que convienen al político en general. El peor PP de la historia sacó a Ciudadanos más de 200.000 votos en las generales. Un mes después, en las europeas, fueron 1.783.551 (Ciudadanos perdió 1.409.958 votos). Albert Rivera se dio un golpe en la cabeza el día que vio a Pedro Sánchez entrar en la Moncloa y todavía no se ha recuperado. Había confundido el BOE con los boletines de las casas de apuestas, perdón, de las empresas demoscópicas y ya preparaba la chaqueta de presidente para la foto en la escalinata de la Moncloa. Transmite su aturdimiento postraumático en esas exigencias para apoyar al PP o al PSOE, que recuerdan los discursos barrocos recargados de antítesis y logorrea. Tras las elecciones de abril y mayo su partido no es puerta principal sino bisagra. Pasar de jinete de caballo ganador en el hipódromo a mamporrero en las cuadras trastorna a cualquiera.  

jueves, 16 de mayo de 2019

Trampería


La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ha declarado que “nadie se ha tomado en serio” la entrada en vigor del registro obligatorio de la jornada laboral.  Según datos oficiales, en España no se pagan 2,6 millones de horas extraordinarias  a la semana, de un total de 5,7 millones. A finales de 2015, se contabilizaron 3,5 millones de horas extras impagadas.  Casualmente, 48 horas después de la entrada en vigor del decreto, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea daba la razón a CC OO ante la sentencia del Tribunal Supremo español que consideró innecesario el registro de la jornada por parte de las empresas para delimitar la diferencia entre jornada ordinaria y la realización de horas extraordinarias.

-Al Supremo le falta un pellizco de sensibilidad sociolaboral…
-Lo que le falta es un pellizco apretao donde yo me sé…

Lo de fichar viene de antiguo, tanto que parece que se nos ha olvidado. Ahora que se generaliza para “contribuir a corregir la situación de precariedad, bajos salarios y pobreza que afecta a muchos de los trabajadores que sufren los abusos en su jornada laboral” -es decir,  para controlar a los empresarios-, todo son problemas, inconvenientes, dudas, ambigüedades, confusión y trampería. Además de robar a sus empleados, practican la competencia desleal con sus colegas. Asunto sobre el que la CEOE nada tiene que decir (tampoco sobre quienes practican el soborno). Un silencio que recuerda el famoso episodio de las uvas del Lazarillo. Lázaro y su amo ciego conciertan tomar del racimo una vez uno y otra vez otro con la promesa de no comer cada vez más de una uva. Acabado el racimo, el sagacísimo ciego supo que Lázaro le había engañado: “¿Sabes en qué veo que las comiste tres a tres? En que comía yo dos a dos y callabas”.

jueves, 9 de mayo de 2019

Los números y la metonimia


Si durante una campaña electoral las palabras se retuercen hasta significados imposibles (el aborto posparto, del que habló Suárez Illana, por ejemplo), en los análisis de los resultados de las elecciones los números pintan realidades increíbles: 2 + 2 pueden ser 4 o 22, o este 2 ha de contarse como 8 por la fuerza del viento en esta provincia ventosa y como 100 en aquella región con lengua propia.

The Washington Post mantiene una sección dedicada a la comprobación de los datos y del contenido de los mensajes del presidente Trump, que son calificados con una unidad de medida muy popular: el Pinocho. Algunos medios de comunicación españoles han seguido una iniciativa similar. Aunque al bulo y la mentira se les llame fake news,  fake o “verdades alternativas”, el bulo y la mentira son lo que son. Pero se ha impuesto la teoría de que no importan los hechos ni los datos sino que importa el relato, cómo lo cuentas para que le guste a una mayoría.

En la vida cotidiana la metonimia nos resulta muy práctica porque nos ayuda a comunicarnos con pocas palabras, sin necesidad de entrar en detalles prolijos, pues con una parte designamos el todo o con el todo aludimos a una parte. Pero el abuso de la metonimia tiene efectos muy similares al consumo de LSD: la realidad se distorsiona.

Cuando murió la Duquesa de Alba (noviembre de 2014), El Correo de Andalucía tituló en portada sobre una foto a toda página de Cayetana de Alba: “Sevilla llora a la Duquesa valiente”. Con el nombre de una ciudad (690.000 habitantes) y de una provincia (1.940.000) se refería el periódico sevillano a unos cuantos miles entre curiosos, desocupados y desclasados, que hicieron cola para visitar la capilla ardiente, y a unas decenas más del rancio abolengo latifundista, monárquico y católico. Seguramente en el periódico pensaron que este relato resultaba menos atractivo que el que resumía su portada.

Los adictos a los tópicos y los nacionalistas (otros adictos) son los mayores consumidores de metonimia. La adicción de los primeros proviene de la pereza mental y les provoca una capacidad asombrosa para opinar sobre cualquier tema. Son los líderes indiscutibles de las reuniones familiares. Suelen ser inofensivos, aunque muy cansinos.

En la primera acepción de nacionalismo del Diccionario de la lengua española encontramos los gusanos semánticos que pudren la mayor parte de su discurso: Sentimiento fervoroso de pertenencia a una nación y de identificación con su realidad y con su historia. Se pudre cuando “su realidad” se presenta homogénea y única frente a la diversidad característica de las sociedades contemporáneas. Se pudre también cuando “su historia” resulta una selección de grandes éxitos, hitos conmemorativos adaptados a la mayor gloria de un pueblo siempre virtuoso y orígenes legendarios convertidos en verdades verdaderas. No pueden faltar los héroes (civiles, militares o de ultratumba). Heroínas pocas o ninguna.

La segunda acepción también lleva su gusano: Ideología de un pueblo que, afirmando su naturaleza de nación, aspira a constituirse como Estado. En el juego democrático que practicamos por esta parte del mundo, aceptamos que el gobierno de la polis se base en la correlación de fuerzas entre mayorías y minorías expresadas a través de las urnas periódicamente. En estos cuarenta años de elecciones varias (municipales, autonómicas, generales y europeas), hemos observado alternativas ideológicas en los distintos niveles de gobierno y una representación diversa. Por lo tanto, la ideología de un pueblo (un todo) no puede ser representada exclusivamente por una parte.

Todos los nacionalismos se fundamentan en un pueblo, un pueblo grande, un pueblo libre. Un sistema binario en el que la alternativa al 1 es el 0. El caso franquista de la España y la anti España sirve de paradigma. Todas las dictaduras son nacionalistas. Cuando en un sistema democrático el nacionalismo funde, con intencionada confusión, patria, pueblo, partido y líder, camina por el sendero que se bifurca en dos: 1 o 0. Y si se empeña en romper –ni cambiar, ni reformar- las reglas del juego democrático (Constitución y demás leyes) se arrima al abismo.

La portavoz de ERC declaró tras las elecciones de abril que “Por primera vez un partido independentista ha ganado las elecciones generales”. Quería decir que ERC ha tenido más diputados que los demás partidos sumadas las circunscripciones catalanas: 15 diputados, 1.015.355 votos, 24,59 %. A los partidos políticos que en las últimas elecciones generales defendieron la independencia de Cataluña (ERC, Junts per Catalunya y Front Republicà) les votó el 39,38%. Para llegar al 51% faltan 11,62 y al 100% 60,62. Estas sencillas operaciones de suma y resta permiten comprobar que la mayoría votó por los partidos que no defienden el independentismo.

Con otra sencilla operación aritmética, observamos que, si comparamos estos resultados con los de las últimas elecciones autonómicas en las que el independentismo (ERC, Junts per Catalunya y la CUP) alcanzó el 47,5% de los votos, han perdido 8,12 puntos.

Como Catalunya en Comú-Podem ha defendido la convocatoria de un referéndum y no planteó en las campañas electorales el independentismo como punto programático, aquí se les anota entre los no independentistas. Alguno de sus representantes han apoyado o defendido el independentismo y otros no. En las idas y venidas ha perdido líderes y miles de votos: si en las elecciones generales de 2016 fue el partido más votado en Cataluña (12 diputados, 850.000 votos, el 24,53%), en 2019 se ha quedado en 3ª posición (7 diputados, 614.738 votos, el 14,89%).

Votación tras votación se muestra una Cataluña que no es independentista en su mayoría. Quizá algún día lo sea. Mientras tanto, hablar en nombre del pueblo catalán desde una parte aún minoritaria debe considerarse metonimia lisérgica o una apropiación indebida de un nombre, Cataluña, y de las voces de un pueblo.